Terrible historia del pasado V: Chucu Chucu

Salimos de un bar de Valpo, todas las de Cachiguea en dirección a Playa Ancha. Ibamos por Errázuriz muy cansadas todas, hasta que, CHAN: PASA UN TREN DE CARGA A MUY POCA VELOCIDAD! Y ESTÁ ESTACIONADO FRENTE A NOSOTRAS!. Miro a la Naty y nada, ella simplemente atina a correr, pasar la reja y colgarse del tren, por supuesto que yo la sigo, gritándole a todas las cabras para que se subieran con nosotras, pero veo la cara de la Mary que dice: Nooo, nooo chiquillas!!! bájensee!!!  y nosotras contestábamos: Nooo, si no pasaaa naaada oyee!!! vennn!!. La cosa se puso grave cuando ya estábamos arriba y empieza a andar, o sea, literalmente a hacer chucu chucu. Comienza a tomar velocidad y nosotras colgando de una escalera con nuestro pelo al viento, listas para el destino final: carabineros de chile o la muerte.

Gracias a mi diosito aventurero, salimos ilesas, esperando a las cabras que venían caminando 25 mil cuadras más atrás.

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Terrible historia del pasado IV: Vieja simpática

Un día la Lily nos invitó a carretear al Balmaceda de Viña. Ella iba con sus amigas de la pega, trabaja en Fuera de serie, una tienda de ropa que la Lily odiaba con tooodo su corazón. La cosa es que ese Balmaceda es super distinto al de Valpo, por supuesto, por la clara presencia de personajes rucios-maui-rucias-bbs. Nunca ha sido un drama para mí compartir con ellos, de hecho, creo que me divierto mucho más, porque cuando estoy muy curá, aprovecho de pegarles (sin querer, obvio), mientras bailamos.

Pero esta vez no fue así y creo que me fui en la volá poeta re-sentida (cito a SSR- resentida: doble sentimiento-). Le dije a la Dani que me acompañara al baño porque las cervezas ya estaba haciendo lo que más saben hacer: generar pichí y esperamos una dura y terrible cola para poder entrar. Había TANTA MINA RUCIA que podría haberlas meado ahí mismo, aguanté el pipí, pero no las ganas de rayarles el baño.

Dibujé en el espejo una mina que justo se estaba mirando, calqué su cara con mi mejor sharpie, después como si fuera poco, rayé las puertas y las paredes. (No recuerdo que clase de insultos eran, pero se que dani se acordará). 

La dani como siempre, apoyándome la gracia y las rucias mirando el show, calladitas. Lo peor de todo, es que mi odio no terminó ahí. Llegando a playa ancha, más específicamente caminado por Cachiwea (ex Camilo Henriquez), nos topamos con el negocio de la vieja culiá simpática, la que nos deleitaba con su cara de bruja si le pedíamos fuego o la que simplemente no te atendía porque estaba viendo Pasiones. Bueno, era el momento de que pagara, era el momento preciso. Yo sé que DANIELA PUELLES OSORIO FUE LA AUTORA INTELECTUAL EN SILENCIO Y QUE DESPUÉS ME TRASPASÓ LA IDEA MENTALMENTE HACIA MÍ. La cosa es que ahí estaba yo con el sharpie, rayando todo el borde la ventana lo siguiente:

-VIEJA CULIÁ PESÁ AMARGÁ TE FALTA PICO-

Al otro día, la dani sube corriendo a mi pieza para contarme que la vieja tiene el negocio lleno de carteles para tapar todas las cosas horrendas que le escribí.

Ah y a la semana siguiente creo que me pasó algo muy muy malo, que hizo que me arrepintiera de las cosas malas que sentía el corazón de Betania.

Terrible historia del pasado III: El minuto feliz.

El Liquid es un bar que queda Viña, camino a Quilpué y los MARTES FEMENINOS, eran nuestros favoritos. El segundo piso lo destinaban para las puras mujeres (sedientas de ese macho aceitoso) y el primer piso lleno de hombres esperando nuestros cuerpos on fire y on alcohol.

 Cuando íbamos, teníamos que salir tipo 6 de la tarde para alcanzar la repartición de la “chela gratis” y además porque era como una hora de micro (taco infinito en 1 norte). Por lo tanto, chela gratis y hombres desnudos, pero COMPLETAMENTE desnudos, bailando regetón, arriba de un precario escenario, era lejos, el peor final.

Uno de esos martes, supongo que celebrábamos algo y nos fuimos al Liquid (2do año, pensión Lorena’s, participantes: dani, mary, naty, ani, la lily se fue antes). Como la repartición de cerveza gratis empezaba temprano, onda 8pm, quedábamos curás tipo 11pm, por lo tanto, la vuelta a casa era relativamente temprano. Nos bajamos en bellavista para zamparnos unos italianos de las tías tortas, considerando que íbamos completamente curás (riesgo de morir, siempre). Sentadas por esas cosas donde se ponen los punkis, devorando ese italiano, miro hacia adentro del Lider y cacho que hay muchas personas, tomando cocacola, caminando por los pasillos, comiendo pancitos, etc. Le digo a las cabras:

-Oigan chiquillas, parece que el huevo está dejando pasar gente al Lider para que coman lo que quieran, mireen, onda el minuto feliz, demás que hay una conexión por dentro del huevo o quizás una puerta, sea lo que sea, tenemos que entrar chiquillasss, vamoos-

(todo esto en idioma de ebria)

Y partimos todas a ver y cachamos que la puerta de atrás está abierta, la del estacionamiento y no había NADIE. Corrimos y corrimos por esa plataforma gritando: El minutooo felizzzz!!!!. Estábamos adentro del lider donde supuestamente, nadie no vio. Pero antes, pasamos a hacer pipí a los baños. Nos topamos con una niña y yo con toda la curiosidad del mundo, le pregunto:

-Oye ¿qué es esto?- (cueccc)

-Estamos haciendo el inventario pos. ¿Tú venís a eso, cierto?

-Claaaarooo, el inventarioo, seeepo, uy que soy volá. Sorry. Ya chiquillas, vamos a trabajar.

Subimos muy regias y todavía muy curás al primer piso. Anita dice -yo me voy directo al pasillo del copete, voy por un pisco- y yo parece que me fui al de las galletas. Cuando cha cha chan. Aparece nuestro querido señor guardia, se acerca a la Mary y le dice:

-Señorita, usted no puede andar haciendo el inventario con bolso, vaya inmediatamente a dejarlo al casillero-

Y la Mary le dice sí, voy al tiro. Pero el guardia primero quiere revisarle el bolso. Me acerco con la dani hacia donde la Mary y le digo al señor guardia:

-¿Cómo se le ocurre señor que nosotras vamos a andar robando, si andamos trabajando? ¿Ah? ¿Usted quiere que mi amiga abra el bolso??. Entonces yo renuncio señor! renuncio al inventario!!!. Chiquillas!!!, vámonos de acáa, vámonos, renunciemos todas al tiro y vámonos!! es el colmo!!!.

(todavía en idioma de ebria y tambaléandome)

Nos toma el guardia y nos lleva por la salida de atrás y nos pide que por favor le demos nuestros datos al otro guardia, para que quede registrada a la hora que nos íbamos. LLegamos donde el otro guardia y nos pide nuestros nombres para ver si estábamos en la lista del inventario. Obvio que le dimos nombres falsos y obvio que no estábamos. Le dijimos que hiciera una hoja extra y que anotara nuestros nombres rápidamente porque nos queríamos ir. El guardia hizo todo lo que le dijimos, de hecho le di la idea de pedirnos nuestro RUT, que por supuesto inventamos. Lo último que escuché fue decir a la dani: Mi nombre es Antonia Lopez de Bello.

Terrible historia del pasado II: Nunca seremos salvavidas.

Era un día de semana, cuando íbamos en 2do año y nuestra pensión estaba en el apogeo máximo. En la noche, íbamos a fumar a las torpederas o al alejo barrios, con la Lily y la Dani. Entonces estamos en medio del proceso de fumar, cuando vemos que alguien se está bañando y está muy adentro. Raro, son como las 2am. ¿Quién se puede estar bañando a esta hora?. Están sus ropas ahí en la arena, pero nosotras estamos en otra. No podemos encajar nada. Estuvo harto rato, bañándose, se veían sus brazos. Todo estaba bien. Hasta que empieza a gritar:

Ayuuudaaaaa, me ahogoooooo!!!!!!!. Ayudaaaaaa!!!!!!Porfavorrrr, alguiennnnn!!!!

Hasta ahí nos llegó el panoramix, pero no sabíamos que hacer, porque ni una sabía nadar y menos en el estado en que estábamos, no teníamos celular para llamar y pedir ayuda. Mientras seguía este tipo gritando:

Diooooossss, ayúdaameee!!!! LLévame contigooooo. Glup Glup, me ahooogoooo.

Me acerco al mar, no sé para qué, mientras que la Lily y la Dani se reían, porque no cachaban una. Miro para atrás y veo que hay unas luces prendidas de unas casas. Les grito que nos ayuden. Sale un tipo y nos dice:

No lo ayudeennn! es un loco que se escapó del siquiátrico!!!!!

Plop.

Terrible historia del pasado I: Señor, faltan $20.

Una de las cosas buenas que me pasaron el año pasado, fue que me eligieron para exponer en la galería del Consejo Nacional de la Cultura. La inauguración fue un día martes y yo los miércoles tenía clases de Fotografía a las 11 am, así que era super poco probable algún tipo de celebración. Había mucho vino y mucha comida, de hecho, unos uplanianos se robaron algunas botellas y copas. Creo que tomé dos copas de vino. Salimos a la calle, después de un laargo discurso de Paulina Urrutia y del caballero que hacía acuarelas en Coyhaique. Como siempre, gentecilla preparándose para carretear y nos topamos con unos niños de 3ero que nos dijeron que fuéramos a tomar el vino que se había robado, a la plaza el descanso. Fuimos con la Feña, pero cero motivadas porque teníamos que ir a clases al otro día y creo que había entrega. Estuvimos una hora y nos fuimos, queríamos pagar escolar también. Tomamos la micro afuera del Lider, la 611. Le pago al micrero $150 y espero me vuelto. Pero, PRIMER ERRORRRR. El micrero no tenía ni una intención de darme el vuelto. Mis $20 !!!. Le reclamo muy educadamente, pero esto tuve de respuesta:

-¿Y me querís pagar escolar si andai puro carreteando?-

-Señor, no ando carreteando y son las 23:30 hrs, todavía puedo pagar escolar. El escolar se acaba a las 00:30 los días de semana-

La Feña escucha esto y comienza no muy educadamente a decirle que cómo se le ocurría decirnos eso y ahí comienzan a discutir, pero muy suavemente. Hasta que se nos ocurre sentarnos detrás del chofer y a mi se me sale un:

-Deja, si este gueon no cacha una-

Y que mejor, en el asiento de al frente iba sentada SU ESPOSA con cara de Montedónico, se para y me grita:

-Que te creís chuchetumare, a quien venís a tratar de gueon?. Te voy a matar gueona, te voy a puro matarrrrrr, te voy a pitear maraca culiáaaaa-

A miércale, de esta no me salvo y se fue gritando todo el camino del molo, amenazándome y yo no me quedé atrás, gritándole garabatos pero nunca tan choriza como ella. Comienzo a llamar a los pacos para que me ayuden con algo. No sé muy bien con qué. Pero amenazo a los dos con que esto no va a quedar así. Pero, ERROR DE NUEVO. El señor micrero tenía una mejor idea. Se sintió tan amenazado, que cuando nos íbamos a bajar en nuestro paradero, nos cerró la puerta y decidió ir a la comisaría de Playa Ancha para aclarar todo el asunto. Mientras, les pregunba a toda la micro si alguien se oponía y nadie dijo nada (la micro iba con mucha gente). Ahí llegamos, todos donde los pacos. Nos bajamos con la Feña, enrabiadas, dispuestas a contarles la verdad a nuestros señores protectores, no teníamos por donde perder. Pero ERROR NUEVAMENTE. Los pacos conocían al chofer, los pacos nos sintieron olor a vino, los pacos nos dijeron que andábamos curadas, los pacos le encontraron la razón al chofer, los pacos le tomaron la declaración al chofer primero, la esposa estaba calladita, adentro de la micro, el chofe se portó educadisímo frente a ellos y usó palabras cómo:

-Las señoritas mi cabo, ingresaron a mi bus en estado de ebriedad, exigiendo pagar tarifa escolar y usted comprenderá señor, que estas niñas no andan estudiando, así que hagan algo con ellas, porque les van a contar otra historia-

De ahí lo que más recuerdo, es que el paco que nos tomó la declaración tuvo que imprimir el papel unas 4 veces porque  tenía puras faltas de ortografía. Y por supuesto, nos tuvimos que ir caminando a la casa, porque nica, ellos nos llevarían.