Maña

No me gusta el sushi, no boto papeles en la calle y no simpatizo con la causa mapuche. Prefiero mil veces contemplar esos ridículos juicios de valor desde esta trinchera caparazón o lo que sea que me resguarda, me aburre la moda de esta nueva revolución, una vez escribí (mos) sobre un hombre insufrible que sabía que iban a venir todos algún día con sus banderitas ecologistas pachamámicas y esa onda ayahuasca mochilear me cago dos veces en estos piojos hippies fome fome un tipo cree que la poesía sonora está bien que chucha me aburre tanto el feminismo prefiero el machismo es más divertido da para peleas y discusiones con copete es aún mejor, me aburro, hasta el momento sólo el reality extremo de los mineros me tiene sensibilizada más allá de la culpa de domir en cama bien y va a ser tan divertido ver cómo comienzan a aparecer las distintas personalidades, a ver si por cada semana que sobreviven les pagan más, se acabó la pila del corazón, me contento con ordenar mis libros, mis lápices, organizar cada guebaíta de mi escritorio, del computador, me gustan más las cosas repito, esta incapacidad me da felicidad.

Chau Valp.

Muchos bolsos y una maleta que me prestaron. Las fotos quedaron lindas, me fui volando a fovnaif para que me hicieran los paspartú, le dije que eran para un examen de grado, además es amigo de Michael, o sea, DEBEN quedar bien hechos. Me vine durmiendo escuchando la venganza del pudú, un niño me miraba, me puse la capucha de la chaqueta para que no siguiera. Tomé colectivo y me compré un pedacito de torta de panqueque de chocolate en El desayunador, hace tiempo que quería eso. Dos cafés en el minimarket, la pieza está vacía y una gran bolsa con basura, boletos de micro, boletas y dibujos. Me mandaron esta canción no sé porqué, pero le achuntó. Mañana Chinoy con las niñas/amigas, que a la finales, siempre quedan.

“…que al fin la mala fortuna se vaya a dormir un rato
se quite traje y zapato y se olvide de mi existencia
que yo frente a su sentencia
declaro mi desacato”

“Décimas”, Elizabeth Morris.

Como siempre los lunes son como la mierda este no fue la excepción. Cargando como burrita mi mochila llena de libros, tesis y computador desde Santiago a Viña, de Viña a Reñaca, de Reñaca y a Viña de nuevo para preguntar por un presupuesto de paspartú para las próximas fotos que nacerán. Fui a tomar la 216 que según yo pasaba en San Martín, pero no, sólo llegué al Mcdonals, ni dudé, un cuarto de libra agrandado obvio. Saqué mi compu y le conté a Mariela que estar sola era lo más bacán de la tierra, pero ella no pensaba lo mismo porque estaba muy muy triste a causa de esa soledad. Le dije que esa gueá la decían las películas y las comedias, pero in the real life estar sola  (“vivir sola” además) es lo más bacánsuperbacan porque uno hace lo que quiere, va donde quiere, come lo quiere y le hecha todo el ketchup que quiere a las papas nomás. Me fui muy tarde de ahí, tomé una micro verde que me dejó justo en el turri para tomar mi ascensor hacia cerroconcepción. Voy a extrañar este pueblito, ojalá SP no sea tan hostil y tenga una buena ventana con sol, sin fotosíntesis no se puede.

Meu amor está perto

EL Jueves el Dinko me prestó Mensagem de Pessoa mientras tocaba mi mano y decía que eran bonitas. Yo sólo atiné a decirle que unas manos de empanadas no son precisamente bonitas. Esa noche, R.F. me mostró Bon Iver. El Viernes en la O me iba a poner a leer el libro de Pessoa pero el micrero me preguntó qué estudiaba: -Arte-, ya entonces ven y siéntate acá (ese asiento que está al lado del chofer) para que conversemos. Dijo que tenía que “puro irme”. Y nos fuimos conversando todo el camino hasta la plaza San Luis, era un micrero que leía. Bajé para terminar un rollo por cerroalegre, llamé a la Mariela, le pregunté que estaba haciendo y dijo que andaba con Arcaya sacando fotos por Stgo. Las coincidencias, again.