V

“Ahora puedo ir a valpo porque soy tolerante”

Mariela Malhue

M.M.  me cuenta que vio “La buena vida” hace poco y que ahora ama a Chinoy. Hace dos años, lo detestaba, sin conocerlo, ya lo odiaba. Me da risa que me diga eso, me dice que le daría besos y hasta se casaría con él, de hecho, cuando llegue a Chile quiere ir a visitarlo a Valparaíso. Le digo que cuando extraño la quinta lo escucho, y que me da hasta cosa tener todos esos años con esa música de fondo. Concluimos que hay dos tipos de personas que les gusta Chinoy: las/os hippies que piensan que es el neo silvio rodriguez y las “extranjeras” de cada lugar que necesitan invocar esos lugares. Vuelvo a la quinta de nuevo. Voy en un bus incómoda, me molesta el tipo que va durmiendo al lado con los abrazos anchos. Me molestan las piernas, las tengo acalambradas y necesito agua, estoy súper ansiosa. Me bajo en Colón y ya me siento feliz. Tomo la O, hay viento, se me había olvidado como se veía todo desde Av. Alemania. Me bajo en Ferrari y camino hacia M2. Recuerdo que era bonito, pero es realmente bonito, nuevamente. Bonito es una palabra tonta, pero está bien si estoy atontada. Lo que sigue se lo adjudica nuevamente Chinoy.

Soundtrack de la frotación (pruébenlo)

Save me: Aimee Mann
All I need: Air
Baby blues: Andrea Echeverry
Samba da bençao: Bebel Gilberto
Possible maybe: Bjork
Good song: Blur
Mala suerte: Calle 13 ft Mala Rodriguez
Construçao: Chico Buarque
Pictures of you: The Cure
Didn’t cha know: Erikah Badú
Shadow boxer: Fiona Apple
Espantamales: Francesca Ancarola
Las vegas: Francisca Valenzuela
Yo te quise: Gonzalez y los asistentes
C’est plus pareil: Holden
There is and end: Holly Golightly
Everyday: Jamiroquai
My favorite things: John Coltrane
Heartbeats: José Gonzalez
Quiero: Juana Molina
Cúrame: Juana Molina
Better things: Massive Attack
So what: Miles Davis
C’mon Billy: Pj Harvey
Down by the water: Pj Harvey
It could be sweet: Portishead
Flugufrelsarinn: Sigur ros
Thirty-three: Smashing Pumpkins
Drown: Smashing Pumpkins
Aguas de março: Smoke city
Tu nombre sobre tu nombre: Spinetta
Breathe: Telepopmusik
She makes me wanna die: Tricky
Kevin Johansen: You’re the bossa

Materialismo

Me gustan más los perros, que las relaciones de pareja
Me gusta más la música, que las relaciones de pareja
Me gustan más las cámaras fotográficas, que las relaciones de pareja
Me gusta más la comida, que las relaciones de pareja
Me gusta más dormir, que las relaciones de pareja
Me gusta más viajar, que las relaciones de pareja
Me gusta más la bici, que las relaciones de pareja
Me gusta más el mojito, que las relaciones de pareja
Me gusta más PAC, que las relaciones de pareja
Me gustan más los pimentones, que las relaciones de pareja
Me gusta más el homecenter, que las relaciones de pareja
Me gusta más el SQP, que las relaciones de pareja
Me gustan más las cosas, que las relaciones de pareja

Teorías PROFUNDIZADAS, ojo.

“Dime como aliñas la ensalada y te diré quien eres”

Aceite balsámico: lo más probable es que sea una persona súper fifi y aspiracional y porqué no decirlo, exitosa y feliz.

Limón y sal: define toda la amargura de su vida, le gusta el tequila, el pie de limón, pero a pesar de todo, es alguien arriesgado, se comía todo el membrillo en el colegio.

Aceite y sal: una persona floja, con malos hábitos alimenticios, mala persona, genera desconfianza, pocas ganas de surgir. Evita lugares como Starbucks, prefiere el café Haití.

Sin aliños: Insensible y frígido

-“Los hombres tienen una neurona, y la chutean”

Esta reflexión no necesita profundización.

-“Uno nunca debería empezar ni terminar con alguien”

¿Para evitarse todas esas pajas mentales o no?

-“Los hombres se enojan cuando no les contestan el msn”

Claro, si la mujercita se enoja porque no le contestan el msn, es porque está BRUJEANDO, pero si no le contestai al hombrecillo, éste se enoja y te dice: -ay, estay ocupada-

-“A las guaguitas me las como con limón”

Se refiere a la incredulidad que tiene una persona cuando ésta, se está haciendo “la guagua” con uno, con uno que tiene experieeeencia, clarosh.

Lunar*

Soñé que estábamos en Valparaíso y teníamos que ir a no sé qué cerro. Tomábamos un colectivo que empezaba a subir a subir por un cerro. Cuando ya íbamos por una curva, el colectivero dice: shuuta, ya se puso feo el camino, está todo congelado, bajo el vidrio, saco la mano pafuera y te dijo: mira, es el mar que está congelado!. No nos habíamos percatado, pero el auto era como un barco que navegaba y a medida que íbamos subiendo, el mar se iba congelando, entonces el colectivero empieza a hacer las medias peripecias (o marismas :S) para subir y no resbalar, la vista era increíble, llegamos al otro lado del cerro donde hay un mar todo petrificado, había luna llena y estaba súper iluminado. El colectivero nos decía que todo esto había quedado así después de un tsunami que arrasó con todo el plan y todo se convirtió en mar, nos mostraba las casas, todas destruidas, flotando entre los pedazos de hielos. Yo sacaba la mano para sentir el frío y después te la ponía en la cara así como pa guebiarte y demostrarte que sí hacia frío. Era un viaje en colectivo súper cósmico.

*Lunar es un poema de la Lole. Este pedacito es el más más.

“para comprender como funciona el fenómeno de la rotación
y rotar contigo, salir de orbita
comprender la soledad del satélite,
junto a ese miedo que vuelvas fugaz y choques con la tierra
que me cubras con tus pedacitos ,
te vuelvas lluvia salada mojandome los contornos en una aventura cósmica.”

(la cita eterna)

La desaparición de una familia

Las baldosas del patio están llenas de polvo. La mesa que nos reunía ahora está con las sillas arriba, dadas vuelta. El sillón que se mece, está sucio y con el colchón doblado. En el refri hay 5 tipos de comida pudriéndose. La loza limpia se reseca en el lavaplatos. El chal de mi mamá quedó con los últimos pliegues que le dio. El polvo se ha apoderado del living en sólo dos días. Largarse no es la forma, pero quedarse me da dolor de cabeza. Estas escenas de película de Bill Murray ya no me agradan, quizás, sólo quizás con una buena banda sonora pero hasta el momento sólo escucho gritos, insultos y todo huele a cigarro. Este incendio duele, esta destrucción me da desconfianza. Sigo creciendo en estos cuadros terribles de constante guerra. Han cambiado tanto nuestros años, nuestras costumbres. Estamos tan sólos, cada uno con nuestros computadores y nuestros celulares bacanes, la plata, la plata nos da estos problemas, dice mi papá. Comí huevitos de chocolate sola en mi pieza que debo admitir, es lo único que me queda. El año pasado habían unos huevos gigantes que trajeron de Brasil, los escondieron en el patio de la abuela, mis primas los agarraron casi todos, como era de esperar, mi mamá tenía una bolsa aparte para mi, porque sabía que me quedaría sin ni uno. Después comíamos carne como ateos que somos y mi abuela se curaba, tomábamos té verde y hacíamos planes, la última vez soñamos con tener un depto en San Alfonso del Mar, anterior a eso, era una parcela en Pirque, con perros y piscina.

Puelles

Cuando entramos a la carrera eras peladita al cero, media jipi sí, me gustaste, quise ser tu amiga inmediatamente. Recuerdo que me dijiste algo parecido, que te había gustado el buzo con el que fui el primer día de clases y mi chaleco con hoyitos que tengo desde 7mo básico. El Santelices nos trajo a Stgo para hacer nuestro primer paseo artístico cultural. Creo que nos llevó a la Animal, al Mac, al Mavi y al Bellas. Ahí en el Bellas conocimos a Frank Stella y de ahí para delante, nuestra vida cambió (8). Frank Stella es un viejo sorrón muy seco que hace unos grabados mutantes super tridimensionales y lleno de colores. Supimos que definitivamente, DEBÍAMOS seguir en la carrera, que nuestros (algunos) compañeros eran unos pelmazos y que estábamos llenas de ideas. El segundo momento de influencia artística más importante, fue cuando Eduardo Correa (¿vivirá?) nos mostró por primera vez el C.A.D.A., posteriormente nos hizo leer “Anestética del Ready Made” y ahí nuevamente nuestro mundo volvió a cambiar (8). Tu eras la mano de obra y yo era la autora intelectual, tu eras el verde (ojos) y yo el rojo (pelo), complementarias en todo, hasta en los planes maestros más difíciles. Pasaron dos años y te fuiste un rato, pero luego volviste, o volvimos y luego se fuiste de nuevo, pero ahora volviste definitivamente. Aquí se aplica la célebre frase matriarcal: -Las amigas son para siempre, los pololos no-. Te regalé mi cama, mis muebles súper bauhaus y algunos cuadros, a cambio, todo el recuerdo tuyo, toda la complicidad durante cinco años, toda la fidelidad, y aunque a veces, nos han dado los monkeys, siempre sabemos que nos basta con sólo saber que nos queremos. Estábamos en el Roma, hicimos la promesa de irnos, como siempre, nos dimos la mano con saliva. Yo te digo desde acá, desde el Santiago feo del que te burlas porque no se ve el cielo, desde acá te digo que sí, cada día te aseguro que sí. (Me acordé de esta foto muy adhoc)