Estos día he visto a toda la gente que no veo en todo el año. Es bacán, porque me ayudan y me hacen compañía, algunos me llevan bebidita, como el feli, otros la hacen de tramoya como el Gabriel equisdé. Además, he conocido a todos mis poetas desconocidos y han sido súper buenitos conmigo, me abrazan y se sienten contentos por haber leído sus poemas en el Museo. Ayer se me cayó toda la madera blanca y destruyó todo mi montaje, pero sólo me reí y el caballero que está haciendo la máquina-pies que pinta, me ayudó y le puso tornillos. Después con la Camila sicópata y la zeti nos fuimos al mano de monja y estaba ceeerdo, pero igual seguimos ahí, después llegó la otra Camila y después llegaron las amigas de la Camila y así sucesivamente hasta que conocimos a Brayan Roca que era del corte.

Lunes 26

Amor:

Soy entera de pollo.

Dinero:

He gastado tanta plata que nunca recuperaré. 

Trabajo:

CTM estoy entera de nervius tengo cualquier frío. Me llamó la hija de Artel para confirmar mi asistencia y me dio cualquier dolor de guata así por ser, me sudan las manos, he llamado a todos mis poetitas para que confirmen, está lista la tarima, las baterías de la cámara se están cargando y ahora parto a la nacional pa que me hagan mi 20% de descuento. Viene la dani en camino y me llegó una carta con poemas de un caballero de Puente Alto.

Teoría del amor I: El/La amigo/a

Yo pensaba que ese comercial de Sprite era una mierda como también ese comercial de cristal “Y tu hermana”. Pero la verdad es que comprobé, científicamente, que Sprite tiene toda la razón. Mi amigo Felipe, que conocí en la Sebastiana, (cuando le propuse que fuese mi amigo), anoche, me confesó que sí le gusté. La segunda vez que nos vimos fue cuando lo invité a almorzar a mi casa y comimos ravioles con salsa pesto, hablamos de su nueva novela original y mi nueva novela fotocopiada. Ese día, el david me llamó unas veinticuatro veces para saber que estaba haciendo. Obvio que sabía que estaba con un amigo en mi pieza, no había qué temer, es mi nuevo amigo. Pero no, Felipe anoche me contó que cuando iba en dirección a mi casa pensaba que iba ALGO IBA A PASAR, después pensaba en su polola, pero de nuevo pensaba, bueno, me gusta y es obvio que nos vamos a comer. Pero como soy tan buenita y tontita nunca caché. Con el tiempo, supongo que dejé de gustarle y actualmente, somos super amigos. Tan así, que ayer nos dimos cuenta que no podríamos pololear, simplemente porque una polola no te acompaña a ver a FLEMA, porque esa, es la labor, exclusivamente, de la amiga.