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Diego Rivera dejó a Frida y se fue con otra. Frida se enfermó, pero luego llegó Diego para pedirle que se casaran. De ahí para adelante, la cuidó y la amó.

Bueno pero, ¿quién no quiere y perdona a un Diego gordo y feo?

 

Parte poética

 

3

Que el verso sea como sea

que no se estructure y que no se diga: nazca

que no se espere cuando salga el sol

que no se invoque

de esa forma pachamámica:

ritual fascista del orden gramatical

Que el verso sea como

las casas

los aires

las paltas

los pomelos

las almohadas

los ratones

Se persiguen, se construyen

se babean, se sienten

se chupan, se comen

Que el verso sea como sea

o que sea

trabajo

es decir: constancia de hurgueteo alfabético

es decir: ansia pura de ordenar hacia abajo

es decir: forma didáctica del entendimiento

 

1

Escribo y me quejo

siempre mi nombre

es dolor uterino

Escribo el verbo

digo verbo digo letra

cuerpo caligráfico y

palabra muda sobre la piel

Playancha

Mis caderas anchas son tuyas las veces que las abro y las cierro, son tuyas, las veces que tú quieras, son tuyas, mientras te doy besos con mi lengua mentirosa, te doy besos con esta saliva enferma, te doy besos con mis manos tuyas. Mis piernas son tuyas las veces que las junto, porque cuando estoy contigo, las piernas son tuyas y las piernas son tuyas cuando estoy durmiendo mientras sueño que le doy besos a otro con otra saliva y con otra boca que no es la tuya, pero es parecida y ya me confundo de bocas y ya me confundo si respiro tres veces sobre ti, si respiro en tu espalda, porque siempre que dormimos respiro en tu espalda mientras dormimos con las almohadas llenas de saliva enferma, llenas de saliva mentirosa, que no es ni tuya ni mía, que no es ni tuya sobretodo, porque a veces me confundo y estoy durmiendo sobre el mar que me respira cada vez que abro una ventana de mi pieza, exhalo fuerte las partes de la palabra que después chupo como si fueran hojitas de alcachofa comiendo tirados en la arena infinitamente multiplicable sobre nuevamente tu espalda, donde te respiro, mientras dormimos, la siesta en el mar, tu nadaste sobre el horizonte y yo te esperaba con mis pies hundidos leyendo un diario que no decía nada, sólo leía la línea de tu boca eterna, pero que se acaba, cuando despierto y estoy sola, y al lado no hay huella de tu espalda y al lado está vacío, no hay sonido que venga de ti, porque esto se acaba, porque esto se acaba siempre que doy besos con mi saliva enferma, siempre que duermo contigo o con muchos esto se acaba.

Cáncer

 

Estoy enferma desde los 13 años

cuando me aparecieron las primeras pecas

apuntada por el dedo de un cura

que delante del curso dijo:

-Pecas porque eres pecadora-

 

(Antes, yo no tenía pecas

antes, yo no era pecadora)

 

Estoy enferma desde los 14 años

cuando por llegar tarde de una tocata

mi papá gritó:

-Ya no eres más mi hija-

 

(antes, yo era su hija

antes, yo era su niña)

 

Estoy enferma desde los 15 años

cuando el niñito punk me tenía ganas

y viajando a Cartagena me dijo

-Me gustan tus pecas, pareces niñita-

 

(antes yo era de él

antes yo era punk)

 

Estoy enferma desde las pecas

cuando el sol las hace aparecer

El cáncer de mi piel dice:

-Soy la macha que permanece-

-Soy la mancha que no se va-

 

(antes yo tenía pecas

antes, yo tenía menos pecas)

Algo muy parecido a esto

15 de Octubre 2008

No sé si llamarte. No sé que decirte. Necesito inventar una excusa para que hablemos de algo. No sé nada de ti. Quiero saber qué almorzaste. Si te estás tocando el pelo o no. Quiero pedirte la opinión de algo. Quiero contarte que hoy, Valparaíso está muy bonito.

Fui a limpiar la casa abandonada. Bajé en bici y pensaba en que el viento me borraba la pena. Como un ventilador en mi cara. Como si toda la mugre me la sacara. Como si las pecas salieran volando, junto con la caspa, los pelos, los mocos, las lagañas. Sigo pedaleando y sudo como cuando hacemos el amor con dos frazadas encima. Y sudo por ti de las dos formas. Pedaleo para demostrarte que me acerco a tí (o demostrarme que te sigo siempre).

Te quiero contar todo esto, pero no hay mano contigo. A veces no tengo la contraseña para la caja fuerte donde guardai tu cerebro-guata-corazón. A veces, muy a veces, me dejai entrar. Pero más seguido, me quedo golpeando afuera. Esperando que abras.

 

Subí la escalera de mi casa

Pensando que escalaba tu corazón

 

 Entremedio, descansé de tí

 

Y llené el pulmón que me dejaste

Con el último nanai en mi cabeza